El territorio y el cuerpo con enfoque de género se entienden como espacios que guardan memoria, identidad y poder. El territorio no es solo la tierra o el lugar físico, también es el espacio donde se construyen relaciones sociales, culturales y económicas. El cuerpo, por su parte, es el primer territorio: allí se experimenta la vida, se expresan identidades y también se marcan desigualdades. Con un enfoque de género, se analiza cómo mujeres, hombres y diversidades viven de manera distinta tanto su cuerpo como el territorio. Por ejemplo, en zonas como Barrancabermeja, las mujeres pueden enfrentar violencias específicas: limitaciones para participar en decisiones comunitarias, riesgos por defender el medio ambiente o estigmas en la vida pública. Este enfoque busca visibilizar esas diferencias y promover la igualdad: reconocer que el cuerpo y el territorio son espacios que deben ser cuidados, respetados y defendidos. Así, la justicia social y la equidad de género se convierten en parte de...